martes, 29 de diciembre de 2009

¿Cómo se abre una puerta automática?

Al loro con el video que me he encontrado hoy...





miércoles, 23 de diciembre de 2009

Coca...






¿Te metes una rayita, aunque sea sólo de vez en cuando?

Pues más te vale fabricártela tú (y no la líes parda...) Mira esto que he encontrado hoy en la sección Internacional de El País (curiosamente las tres primeras noticias):


Colombia

Nicaragua

México


No pretendo ir de moralista. Si te drogas, allá tú. Pero mira lo que se cuece alrededor de la farlopa.

¿Cuantos más tienen que morir para que tú disfrutes?

sábado, 19 de diciembre de 2009

Taxistas

Que la famosa Ley Ómnibus puede ser catastrófica para ellos no lo pongo en duda. No la he leído, pero acostumbrados a vivir de una gallina de los huevos de oro, meterle competencia al mercado obviamente va en contra de sus intereses.

Ojo, digo gallina de los huevos de oro no en el sentido literal: el taxi es muy sacrificado. Por lo menos en Madrid. Con el tráfico de mierda que tenemos, pasarse un puñado de horas al día en el coche de un lado para otro no puede ser bueno para la tensión, como mínimo.

Hablo de gallina ponedora de lingotes ovalados cuando pienso en lo que nos cobran cada vez que nos llevan de un sitio a otro. Por supuesto no puedo hablar de ROBO, porque las tarifas se ajustan a lo que les permite el ALCALDE. Pero sí puedo decir que los precios son elevadísimos y que, como siempre, la competencia podría (aunque no necesariamente tendría por qué ser así) favorecer al usuario. Y sí, es verdad que además de la licencia tienen que pagar un huevo de cosas, que leí ayer a un taxista. Pero lo ganan. Se lo curran, pero lo ganan. Y la licencia, cara de narices, igual que la compran la pueden vender.

Una de las cosas que argumentan para defenderse es que los servicios que pueden surgir a partir de la nueva ley pueden ser de baja calidad y que por tanto van a ser competencia desleal. ¿Baja calidad? Pues no sé con qué lo están comparando. Porque en unos cuantos años he visto taxistas que conducen como el culo, que se cambian de carril de cualquier manera, que hacen frenar a otros conductores por que se les cuelan cuando les da la gana, que van más de prisa (bastante más) de lo permitido, que se saltan semáforos en rojo… e incluso borrachos. Y eso os lo cuento en primera persona. Además, su profesionalidad me desborda. En menos de una semana me han contado dos personas (Susana y María José) que sus taxistas no sabían cómo llevarlas a sus destinos en unos recorridos que para uno del gremio ha de ser pecado mortal. No os digo más: uno de ellos no sabía dónde estaba Canal…

Así que la calidad de la que hablan permidme que me la pase por cierta parte. Por cierto, para los de fuera de Madrid: si tenéis que ir y venir del aeropuerto y vuestro volumen de equipaje os lo permite, mejor en Metro. Porque hay taxistas que para llevaros al centro de Madrid desde Barajas os pueden dar el paseo del siglo. Hasta setenta euros he oído que han llegado a cobrar a algún extranjero incauto. SE-TEN-TA!

Así que, estemos de acuerdo o no, ellos se sienten atacados injustamente. Y se manifiestan. Y se ponen en huelga. Y no sé cual es, pero me da que hay un artículo por ahí que dice que los trabajadores tenemos derecho a hacer huelga. Así que nada, yo me jodo si tengo que coger un taxi, si consiento en pagar ese precio legal pero injusto que me cobran por hacer una carrera de apenas unos minutos en coche pero que andando me puede suponer más de una hora. Y lo tengo que asumir porque ese derecho sí que es justo (lo único justo que hay en toda esta historia).

Y llega el día de la huelga y la prolongan por encima del tiempo que inicialmente anunciaron. Mal en principio, pero no sé cómo se regula el derecho a huelga, así que se lo voy a descontar, al fin y al cabo hacer huelga implica no ganar pasta, así que venga, se lo dejo en pecado venial. Incluso los absuelvo.

Pero luego te enteras de que las has pasado putas para volver a casa porque resignado a no poder coger un taxi, ya con el metro cerrado, que esa es otra, coño, Gallardón, a ver cuando abres el metro por la noche, que se os llena la boca diciendo que no debemos coger el coche para salir de marcha pero luego facilidades no dais ninguna, pues eso, que con el metro cerrado y sin taxis decides coger un búho, uno de esos autobuses que circulan por la noche y a los que esperar en la calle en invierno se convierte a veces en tortura. Y no pasan búhos. Qué raro.

Si tienes suerte, un taxista esquirol te lleva, eso sí, advirtiéndote de que no puede pasar por el centro porque no quiere problemas. ¿Problemas? ¿Qué problemas? Pues nada, que sus compañeros están destrozando el taxi a aquellos a los que ven trabajar. Hasta puertas le han arrancado a algún traidor. Y claro, aquí se abre mi caja de los truenos. QUE LES DEN POR CULO A LOS TAXISTAS DE MADRID.

Si quieres tener un derecho a la huelga lo primero que debes hacer es respetar el derecho de los demás a trabajar. Resulta que si no estás de acuerdo con la huelga, o no puedes permitirte secundar una, o si has hecho huelga pero cuando esta termina oficialmente decides ponerte a currar, te puede llegar un energúmeno de esos a los que les pago una pasta por un recorrido de cinco minutos y te puede hacer de todo si ven que llevas bicho dentro.

El jueves de madrugada se vivió una situación, digamos, un pelín tensa en el centro de Madrid. Los búhos no funcionaron con normalidad porque los taxistas los tenían secuestrados e impedían su correcto funcionamiento. Así que no basta con hacer huelga y prolongarla más allá de lo anunciado, sino que presiono a ver si me escuchan llevando al caos a la ciudad, impidiendo que te puedas mover ni en tu coche, ni en búho, con el metro ya cerrado, por el centro de la ciudad. Vamos, tomando como rehenes de tu lucha a los de siempre. Y por Gran Vía y Alcalá, la policía parando el tráfico en tramos ‘seguros’, libres de piquetes. Y no puede usted circular (con taxi o en su coche) hasta que los del tramo de delante no nos digan que lo tienen controlado. Pues nada, a joderse, ¿no? Al fin y al cabo defienden sus derechos… Y UNA MIERDA. No a costa de pasar por encima de los míos.

Como siempre el ciudadano es tomado como rehén cada vez que un grupo con un sindicato fuerte o una gremial bien organizada se pone en huelga. Y no basta con no prestar el servicio, sino que tienen que jodernos colapsándonos el tráfico, inundándonos de mierda las calles o el metro… qué se yo, cada huelga tiene su particular método de presión más allá de los límites legales.

Cuando el piquete informativo deja de informar y se dedica a coaccionar, a imponer… entonces dejan de ser huelguistas. Son delincuentes.

Así que, como me han tocado las pelotas, a partir de ahora muy mal me tengo que ver para coger un taxi. A partir de ahora, ese que cogíamos cada fin de semana (o cada dos fines de semana) para salir de marcha, lo sustituiré por el búho. Y creo que no soy el único. Ya está bien de abusar del usuario indefenso. Qué suerte tienen de no haya un Sindicato de Usuarios (y si existe ni se le conoce). Porque si ese sindicato existiera y tuviera la misma fuerza que los otros me da que no nos iban a utilizar como moneda de cambio…

Por cierto, felices fiestas a todos menos a los Taxistas de Madrid y a la SGAE.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Tu recuerdo...

Hoy hace dos años, y yo sigo recordándola como si no se hubiera ido. ¿Por qué es tan difícil olvidar? ¿Por qué no podemos simplemente seguir? Supongo que no poder hacerlo es una parte de lo que realmente signfica ser una persona. Para poder aprender de todo lo que dejamos atrás es necesario poder recordarlo.


Yo no la olvidaré nunca, aunque todavía no he descubierto qué es lo que me está enseñando este dolor....




jueves, 3 de diciembre de 2009

La chincheta negra

Cuando vivía en casa de mis padres tenía una bandera del Madrid colgada en mi habitación, clavada a la pared con chinchetas. Y hoy hace veinte años le puse una chincheta negra.

Ese día murió Fernando Martín, el mejor pívot que tuvimos durante muchos años en el país. Un tipo serio, que salía enchufado en todos los partidos y que era pura lucha. Me encantaba verle jugar. Y me encantaba verle enfrentarse a Norris, un jugador del Barça con el que los partidos se convertían en verdaderas batallas.

No sé qué más nos habría aportado de no haberse matado en aquel maldito accidente, culpa suya, y en el que se llevó por delante la vida de otra persona. Lo que sí sé es que a veces los que son muy buenos en algo tienen que morir para convertirse en mitos.

¡Prudencia al volante, coño!








Os dejo un comentario de López Iturriaga, otro de los componentes de ese equipo que hizo que me gustara el baloncesto.

Manifiesto "En defensa de los derechos fundamentales en Internet"

Otro firmante más.



1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.


6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Otro de los grandes...

Pues sí, otro de los grandes que nos deja: José Luis López Vázquez. De aquella época de actores 'de blanco y negro' era mi favorito. No sé si era por las tontadas que hacía a menudo en sus películas, o simplemente por apellidarse como mi abuelo (pero al revés!), la cosa es que desde pequeño me caía bien este tipo. Nos ha dejado un huevazo de películas, unas malas y otras malísimas. ¿Qué le vamos a hacer? Era el cine que se hacía antes...


(Que sííí, que también las hubo buenas. Y hasta muy buenas. Una de ellas, excepcional... "La cabina").

Fíjate que igual me da por bajarme un ciclo suyo...

DEP


jueves, 29 de octubre de 2009

Juegos de niños



Ya veremos en qué queda todo esto. Está por ver que pasó realmente, si el conductor se enteró realmente de lo que pasaba (imagino que el gremio estará muy acostumbrado a abstraerse del bullicio generado por las fieras que transportan a diario, aunque, digo yo, la escandalera que tuvieron que montar las pobres niñas debió ser de órdago como para no enterarse de nada), y,por supuesto, el desenlace de la historia.

Desde hace tiempo es cada vez más frecuente la publicación de noticias en las que los menores juegan a ser adultos sin tener que apechugar luego con las sanciones a los que estos se enfrentan. Obvio, por otra parte. Meter en la cárcel, tal cual, a un menor resultará, como mínimo, muy pernicioso para él... y para la sociedad (cuando salga de allí habrá aprendido latín, griego... hasta arameo). Y eso sin hablar del diámetro que puede llegar a adquirir cierta parte de su anatomía debido, digamos, a todo el amor que le pueden dar allí (coño, con esto parezco May Meneses...).

Sin embargo se te queda una cara de gilipollas cuando ves que determinadas atrocidades quedan casi impunes...

Ya va siendo hora de que los menores... (se vayan a la cama! No, eso no iba aquí) ...cumplan condenas más serias. Está muy bien (de hecho resulta necesario), reeducar, reinsertar a todo el que se pueda. Pero basta ya, coño, de dejar determinados juegos de niños sin el castigo que merecen. Basta ya de quedarnos con cara de gilipollas cada vez que nos enteramos de que ciertas tropelías quedan prácticamente impunes. Basta ya de tener que reír la gracia a determinados energúmenos a los que sus padres no han sabido educar.

(Para empezar, lo primero que han conseguido los animales estos son cinco días de vacaciones. Y si hay alguno menor de 14, quedará impune. Mucho me temo que las que van a tener que cambiarse de colegio van a ser las pobres niñas).


Asco de sociedad.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Vaya tela...



http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2009/10/27/futbol/1256676651.html






http://www.elpais.com/articulo/internacional/Estados/Unidos/dara/dinero/talibanes/cambien/bando/elpepuint/20091028elpepuint_5/Tes



Y digo yo... ¿no podría el Madrid haber utilizado ayer en Alcorcón una estrategia como la que pretenden los USA con los Talibanes? Si no puedes con ellos, sobórnales. Total, ya puestos a gastar dinero, que al menos sirva para algo...

lunes, 26 de octubre de 2009

Sabino

No voy a decir que desde pequeño, pero casi; desde hace un huevo de años siempre he oído decir que nuestra transición desde la dictadura de Franco a la democracia fue ejemplar.

Y cierto es que, a pesar de que pasamos por unos años tensos, no se nos dio tan mal. Puede que se hubiaran podido hacer muchas cosas de manera diferente, mejor o peor, pero aun así el resultado de esa transición nos permitió subirnos al carro del progreso tras un montón de años de oscuridad.

Una de las personas importantes en ese periodo fue Sabino Fernández Campo. Para monárquicos y no monárquicos, derechas o izquierdas, supo desempeñar fielmente su cargo de asesor del jefe del estado. Incluso hay quien dice que, de no ser por él, el 23-F podría haber tenido un final muy diferente. Así que, aunque sea sólo por eso, creo que debemos estarle agradecidos.

Descanse en paz...

jueves, 22 de octubre de 2009

Gripados

Hoy había un bote de jabón mágico contra la gripe A en los aseos del trabajo, acompañado de este cartel:







Y digo yo... ¿no podrían repartir condones, en lugar de jabón? Al fin y al cabo el SIDA es más peligroso que la gripe A...


(Dice María José que eso es porque en la oficina no se folla. Pues será en la suya, porque en la mía los hay que están todo el día dando por culo...)

sábado, 17 de octubre de 2009

Cumpleaños feliz...




…te deseeeeaaaamooostooodoooooossss…



Noventa añitos. El Metro de Madrid cumple hoy noventa añitos. Noventa añitos de apretones, malos olores, averías, carteristas, huelgas, atracos y violaciones en estaciones solitarias, imbéciles fumando allá donde está prohibido, más averías, vigilantes más chulos que un ocho, reducción de personal, cierres de taquillas, embarazadas y personas mayores viajando de pie porque nadie les cede el asiento, largas esperas a partir de ciertas horas, chavales haciendo botellón, el metro se ha vuelto a estropear, basura por todas partes, José Luis conduciendo, algún que otro accidente (esto no lo digo por José Luis), viejas corriendo por el andén y entrando a empujones que luego te miran exigiéndote el asiento (a esas soy el primero en no cedérselo), mucha gente maleducada que se planta delante de las puertas de los vagones pretendiendo entrar antes de que tú salgas (me encanta llevármelos por delante, es la única ventaja de pesar más de cien kilos), culos sobados (y tetas también…).

Sí, en esos noventa años hemos padecido todo eso, y en los noventa que vienen padeceremos más de lo mismo (aunque espero bajar de cien kilos alguna vez). Pero el metro es el metro, el segundo Madrid, ese Madrid que hace posible el otro Madrid. Si no fuera por él, la cuidad sería más insufrible, por ejemplo, en horas punta. Con todas sus carencias tenemos un metro bastante potable. Sí, es verdad que necesita más trenes (a veces viajamos en él como si fuéramos ganado) con menores tiempos de espera entre unos y otros, que su mantenimiento deja a veces mucho que desear (la Línea Circular se estropea cada dos por tres, ya veremos que pasa a partir de ahora con las obras que han hecho este verano), pero tenemos una red de metro cojonuda, tanto que ahora ya se sale de la capital para comunicarla con localidades próximas, y que la convierte, para mi, en la mejor manera de moverte por Madrid.

Me encanta el metro desde pequeño, obviamente no he compartido con él sus noventa años pero a mis treinta y seis castañas sigue siendo mi transporte favorito (odio el autobús, el tráfico lo anula como alternativa, y los taxis, madre mía, los taxis son carísimos. Y más que los quieren subir. Prepárate, María José, que a partir de ahora los vamos a coger poco, muy poco, para volver de marcha los fines de semana por la noche).

De estos años recuerdo muchas cosas (y otras que me han contado), como que antes había personal encargado de abrir y cerrar las puertas (el conductor se encargaba sólo de conducir, y su compañero tenía unos controles en el primer vagón con los que abría y cerraba las puertas del convoy), los trenes viejos con asientos de madera, que hacían un ruido tremendo y llevaban ventanillas abiertas, por lo que el ruido era aún mayor (posteriormente a estos les pusieron asientos de algún material sintético, vamos, de plástico duro, pero los vagones seguían siendo viejos de cojones y ruidosos como ellos solos), recuerdo el pestazo que había siempre a la altura de una estación, no recuerdo si era por la zona de Puerta de Toledo, y la Línea 5, la famosa Línea 5 que ha sido durante muchos años la asignatura pendiente del suburbano y que ya no utilizo, pero que hace pocos años tenía todavía los trenes más viejos (de esos que hacían tanto ruido). Afortunadamente ya los retiraron.

Recuerdo que una vez Eva, en la estación de Aluche, tenía la mano apoyada en el extremo en la puerta cuando esta se abrió, lo que hizo que se le deslizara el dedo con ella y se le quedara enganchado y no pudiera sacarlo. Afortunadamente el personal de la estación se dio cuenta y le dieron tiempo suficiente a mi madre para poder ayudarla y que la cosa no fuera a mayores.

Y Esther me contó que una vez, siendo ella bebé, se estropeó el tren entre Lago y Príncipe Pío, ese trayecto eterno. Les evacuaron a través de los túneles, así que me veo a la pobre Marili llevando a los tres niños como podía hasta llegar a la siguiente estación. Toda una aventura…

viernes, 16 de octubre de 2009

Recuerdo

Para Ale

Hablando del tema...







Viendo cómo bailan no quiero imaginarme cómo eran los ensayos en el salón de casa, delante de un espejo, con la mesa camilla apartada en una esquina...


(Y ¿qué me decís de estos?






Madre mía, qué tiempos, menudos estragos hizo el 'Trescientos Millones' ese...


Y cuidao, que estos igual cobran a día de hoy de la SGAE...)

domingo, 11 de octubre de 2009

Es una lata...






D.E.P.

sábado, 10 de octubre de 2009

Congratulations

El equipo de El Increíble Hombre Menguante desea felicitar a Barack Obama por su flamante Nobel de la Paz.

Gracias a su premio, hemos dejado de creer en los Nobel. Y ya es el segundo mito que cae en una semana, después de que el COI concediera los juegos olímpicos a una candidatura claramente inferior a la de Madrid. Hace unos años los que cayeron fueron los Principe de Asturias. Mira que darle el galardón a Alonso antes que a Schumacher...



Menos mal que siempre nos quedarán los Reyes Magos...


jueves, 8 de octubre de 2009

Botellón cochino

Mirad lo que me he encontrado hoy en Terra

Nunca he estado en una, pero siempre he oído que las matanzas habitualmente se convierten en verdaderas fiestas. No terminan de oírse los primeros chillidos del cochino cuando empieza a aparecer gente del pueblo para echar una mano, bien avituallados con vino y viandas para pasar el rato.

Y no se les ocurre otra cosa en La Coruña que intentar expulsar a los botelloneros de su plaza-bar, precísamente, a base de chillidos de cochino. Vamos, que según empiece el ruidito aparecerán jóvenes de todas partes con más vino, empanadas... pastillas...



Claro que esta es la versión de Terra. Estos son los que publicaron hace unos meses que un ladrón desesperado intentó hacer un alunizaje con su bicicleta, y que al tercer intento cayó desplomado.

Terra. Esas grandes noticias.

A saber en qué queda esta...

lunes, 5 de octubre de 2009

Seño, seño, que Carlitos se está riendo de mi!!!!!

Buahhhhhhhhhh!!!!!!!!


(Niño repipi/tocapelotas llorón de los cojones en uno de sus momentos)


Pues nada. Que si hace unos meses un juez prohibía a La Sexta emitir imágenes de Telecinco en el "Sé lo que hicisteis", ahora vuelven a la carga denunciándoles por criticar la, no telebasura, sino telemierda que emiten (El Mundo, 05-10-2009).

Desde hace tiempo los de "Sé lo que..." me parecen bastante sosos y cada vez me hacen menos gracia. Tal vez el hecho de no poder utilizar imágenes de T5 les ha hecho pupita y se ven obligados a hacer el payaso más de la cuenta. Así que no creáis que me va la vida en defenderles. Pero lo de T5 es de juzgado de guardia. Que denuncien porque utilizan sus imágenes tiene un pase (más cuando los otros van a ganar pasta a costa de ello). Pero que denuncien porque se meten con su programación que, por cierto, es mala de cojones... (como el 90 por ciento de la programación del resto de cadenas...)

Seguro que no véis ninguna relación entre los cojones y el trigo, pero... ¡cómo me alegro de haber dejado de fumar! Ahora veo mucho menos la tele...


(Y como diría Patricia Conde... UN BESO PARA LOS DEL SÉ LO QUE HICISTEIS. Seguro que si acabáis en el trullo podéis agenciaros una vidocámara para poder seguir grabando...).


Eso sí, como yo sólo os veo de verano en verano, a ver qué me encuentro a partir del 15 de junio de 2010... si es que para entonces no nos han quitado la jornada intensiva...

martes, 29 de septiembre de 2009

No me gusta que a los toros te pongas la minifalda...

...ni que te quedes dormido, que luego la gente tiene muy mala leche...




lunes, 21 de septiembre de 2009

Un mes después

Por fin he conseguido quitarme Bretaña de la cabeza. No es que pase de ella, pero por lo menos puedo estar haciendo cualquier cosa sin que me venga a la a la mente una imagen del viaje, o simplemente morriña por no estar allí.






Volveremos...

Los franceses

En general muy majos. Cierto es que la mayor parte de gente con la que tratamos fueron los de los hoteles, tiendas, centros comerciales, bares, restaurantes… que podrían tener alguna predisposición a atender bien a los clientes, aunque fuéramos guiris, pero no necesariamente tendría por qué ser así. Encontramos gente que se hacía entender (como los dueños del hotel de Coutances), gente que hablaba nuestro idioma (entre los hoteles, los centros de información turística y algún que otro camarero…). Vamos, que chapurreando unas palabras en francés, otras en inglés y, si tienes suerte, también en castellano te puedes mover más o menos bien.


Los hoteles

En general todos los hoteles han estado bien. Por supuesto, unos mejor que otros, pero por lo menos estaban limpios. Si no recuerdo mal, todos eran de dos estrellas menos el de Dinard, que era de tres, y estaban al nivel de su categoría. A veces las dimensiones de las habitaciones (y sobre todos los cuartos de baño) no eran muy grandes. (El que quiera algo grande… que se vaya a un cuatro estrellas!). Los buffets del desayuno estaban bien.

- Auray. Celtic Hotel. Muy cuco, aunque tenía dos pegas: las escaleras de subida (recepción) eran muy estrechas (no así las que salían del comedor) y no había ascensor (subir por las primeras con un equipaje voluminoso podría ser complicado…). La habitación y el baño… enanos.
- Brest. Bellevue : en la habitación había algunos mosquitos (de ahí lo de la matanza). El hotel tenía un aspecto bastante frío (a juego con la ciudad…)
- Dinard. Le Vieux Manoir: bien en todos los aspectos. Además el dueño hablaba castellano con bastante fluidez y era muy majo, lo que facilitó la estancia en esta ciudad.
- Coutances. La Pocatiere: bastante viejo y con las habitaciones y cuartos de baño pequeños. Los dueños, muy majos. Aunque no tenían ni papa de castellano nos indicaron muy bien a M. José y a mi qué ver por la zona… ¡en un momento en el que los intérpretes no estaban! Así que entre nuestro castellano, su francés y las ganas de todos conseguimos apañarnos. Si no recuerdo mal era el hotel más barato de todos.
- St. Lô. Best Hotel St. Lô. El que menos me gusto, no por el hotel en sí sino por su ubicación. Está a las afueras de la ciudad, en un polígono industrial y enfrente del cuartel de bomberos (afortunadamente esa noche no hubo fuegos y las sirenas nos dejaron dormir…) Tal cual lo vimos pensamos que era un hotel picadero… A pesar de estar en un polígono, tiene cerca un italiano, un McDonalds y un sitio de estos de costillas a lo yankee, así que por lo menos pudimos cenar cerca del hotel sin tener que deambular por el polígono.
- Rouen. Hotel Rouen St. Sever: otro con cuarto de baño mínimo y un sistema de grifería compartido entre la ducha y el lavabo bastante incómodo para ducharse (si no quieres dejar el suelo del cuarto de baño lleno de agua). Estaba a unos veinte minutos del centro, camino del cual había que atravesar un barrio, digamos, algo más humilde.
- Cognac. Cheval Blanc: Normal. El dueño (?) hablaba castellano perfectamente.

Recomiendo los de Auray, Dinard, Coutances y Cognac. El de Rouen no es un horror, pero para próxima vez que vaya intentaré reservar en uno un poco más céntrico. Y los de Brest y St. Lô… no merece la pena ir a esas ciudades, así que no puedo recomendar sus hoteles…

Días 13 y 14

Nos toca volver a casa, aunque desde Rouen serían muchos kilómetros como para hacerlos del tirón, así que haremos noche en Cognac (no sin antes hacer una parada en Alençon, otra de tantas ciudades francesas por las que dar un paseo agradable).

La ciudad que da nombre al brandy francés nos ha parecido un sitio bonito y tranquilo, aunque no es muy grande y no se tarda mucho en verla. Tiene además un bonito ayuntamiento en medio de un parque bastante chulo y muy bien cuidado (como lo vea Gallardón igual le da por mudarse al Retiro…).





A la mañana siguiente salimos hacia Zaragoza con el cansancio de varios días acumulado y muchas, muchas cosas pendientes de ver en futuros viajes.




Atrás quedan la primera parada técnica en los Pirineos franceses, ¡Rula!, ¿Te sobas?, la matanza de mosquitos en el hotel de Brest, las gaviotas cebadas para Nochebuena, los nombres en bretón con tantas ‘K’, el ‘Sácame del bolsillo’, los chichis chauds, los faros, las galletes de jambon con oeuf, las 1664 de 50 centilitros (tan rica que hasta M. José la bebía), la cococacola bretona, la hoja de gastos de Tere (¿quien ha pagado esto?), las rotondas… y más rotondas…

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Día 12

El día comienza fuerte con la visita a la Pointe du Hoc, un lugar estratégico desde el que los alemanes defendían con cañones parte de las playas del desembarco y que fue bombardeado muy intensamente por los aliados para facilitar las operaciones. Impresiona ver el terreno tan deformado por las explosiones, así como un montón de bunkers nazis, unos en peor estado que otros.

Para continuar, siguiente plato fuerte del día, pasamos por el cementerio alemán de La Cambe. Es más sobrio que los visitados anteriormente, aunque sobrecoge igualmente, si bien aumenta esa sensación el hecho de saber que el gobierno alemán no se encarga oficialmente del mantenimiento del cementerio. Al parecer, según la Wikipedia, del mantenimiento se encarga una especie de asociación humanitaria, que gasta unos 40 millones de euros anuales en el mantenimiento de los cementerios de guerra, de los que tan sólo el diez por ciento provienen de subvenciones oficiales. Así que al visitar éste no sólo te impregnas del sentimiento de paz que emana sino que se te llena el corazón de una soledad difícil de entender: que su país no reconozca el III Reich es más que comprensible, pero los soldados siguen siendo sus soldados. Muertos por y para nada y olvidados.












Sin embargo, me llamó muchísimo la atención el hecho de que había coronas de flores de regimientos británicos honrando a los muertos alemanes. Un poco el mundo al revés, ¿no?

Estando en medio de esa paz triste no pude evitar acordarme de mi abuelo, enrolado en la División Azul y, por tanto, compañero de armas de estos a los que estábamos visitando. Y a día de hoy sigo pensando que no sé para qué fueron (salvo que sea verdad esa historia que cuentan de que, en esa España sin pan, les prometieron el oro y el moro… para luego no darles ni las gracias).

Dejamos finalmente el ‘turismo de guerra’ para dirigirnos a Rouen. Para ello damos un rodeo y cruzamos el Puente de Normandía, un impresionante puente sobre la desembocadura del río Sena.



















Ya en Rouen visitamos la catedral, bastante tocada durante la 2ª GM pero bien reconstruída, y un casco histórico de visita imprescindible (volvemos a esa arquitectura centroeuropea típica que tanto me ha gustado… y de la que hoy nos despediremos…) Alguno de los edificios tiene posibles marcas de la guerra, aunque a estas alturas y pasados tantos años no sé si será una paranoia mía…



viernes, 11 de septiembre de 2009

Día 11

Pasamos por los alrededores de Sainte Marie du Mont, un pueblo de casonas de piedra llenas de historias y rodeadas de prados donde pastan vacas y ovejas ajenas al reclamo turístico que representa a día de hoy el desembarco llevado a cabo a tan sólo unos kilómetros de allí.

Tras ver las playas de Utah y Omaha terminamos visitando el primero de los tres cementerios de guerra que vimos durante el viaje. En esta ocasión es el turno del estadounidense. Está muy bien cuidado. Impresiona ver esas hileras interminables de cruces, y el silencio que reina en el lugar te hiela la sangre.






Otra vez en marcha, nos dirigimos a Bayeux. Por el camino vemos placas conmemorativas en todos los pueblos y banderas de EEUU en muchas casas. No sé si será parte de la parafernalia turística o si será una verdadera muestra de gratitud por los hechos acaecidos tantos años atrás, lo cierto es que a algún despistado le habría parecido que estábamos sobre territorio de los USA.

Ya en Bayeux y después de comer ‘de cualquier manera’, ya que ese día nos costó encontrar un sitio donde sacar la neverita, los chicos nos dirigimos a ver el museo del desembarco de esta localidad, mientras que las chicas se dan una vuelta por la ciudad, y aseguran que la catedral es impresionante. Después pasamos por el cementerio británico, más pequeño que el que vimos por la mañana y con las lápidas más juntas, pero igualmente sobrecogedor, supongo que por ser uno de los lugares de descanso de tanta gente muerta por la locura de un alemán con mal genio y bigote a lo Chaplin. Además, en la base de muchas lápidas había inscripciones, supongo que dedicatorias de los familiares de los que allí reposan. Al leerlas se te encoge el corazón.

Finalmente aterrizamos en St. Lô, una ciudad con muy poco que ver.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Día 10

A medida que vas viendo lugar precioso tras lugar impresionante, es inevitable pensar en que tienes que hacerte rico como sea para poder repetir el viaje, eso sí, de manera más pausada, disfrutando bien cada pueblo, cada bosque, cada campo… y poder quedarte una semana en un sitio que merezca la pena, cuatro días en otro…

Pero mientras eso ocurre tendremos que seguir contentándonos con tan sólo unos días de vacaciones (y gracias).

Esta mañana comenzamos el día parando en Port-Bail. Vemos allí la Iglesia de Notre Dame, del siglo XI, actualmente desacralizada y que se utiliza para albergar exposiciones.

Da pena ver sobre el antiguo altar, entre capas de yeso, antiguos frescos abandonados.

Además pudimos ver en la plaza del pueblo otro monumento a los caídos de las guerras precedentes (la guerra Franco-Prusiana de 1870-1871, y las dos guerras mundiales).

Tras tomarnos una cerveza y comernos unos pasteles (que estaban de muerte) ponemos rumbo al Cap de la Hague. Poco antes de llegar pasamos al lado de unas instalaciones fuertemente custodiadas y de bastante extensión que resultaron pertenecer a una planta de reprocesamiento de combustible nuclear (estaba claro que las vallas electrificadas no era para que no entraran a robar gallinas…).

Hacemos una parada en el puerto de Goury (lugar remoto donde los haya… en el que también encontramos unos aseos públicos… cuanto tenemos que aprender de nuestros vecinos del norte!).

Terminamos ascendiendo hasta la Nez de Jobourg, un acantilado con vistas preciosas sobre el mar. Una pena que el tiempo ese día no acompañara.

Tras bajar de la Nez por una carretera estrechita por la que nos cruzamos con un par de caravanas (¿dónde van, si más adelante no caben!) que hicieron más amena la conducción de M. José (¡que no pasamos los dos a la vez!) terminamos aterrizando en Sainte Mère Eglise, donde apenas tuvimos tiempo de ver la iglesia y el museo situado enfrente dedicado a los paracaidistas que participaron en las operaciones de la toma de Normandía.

No pudimos quedarnos a ver más porque teníamos que salir cagando leches hacia el hotel de Saint Lô, que resultó ser una especie de hotel picadero en un polígono industrial a las afueras de la ciudad, frente al cuartel de bomberos.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Día 9

Entre los buffets del desayuno y las cenas a base de galletes y creppes nos estamos poniendo cebones. En mi inmensa incultura he descubierto aquí las galletes. Pensaba que todo eran creppes, dulces o saladas, y resulta que no, que las creppes son las dulces y las saladas se llaman galletes. Pensando en ellas me he acordado de una historia que nos contó Doña Gloria en el colegio. Al parecer, con los ánimos del populacho bastante encendidos, a la tal María Antonieta no se le ocurrió otra cosa que decir que “si no tenían pan, que comieran galletas”. No mucho tiempo después sería ella la que dejaría de consumir galletas (con la cabeza separada del cuerpo es un poco difícil deglutirlas). Sin embargo, con este descubrimiento de las galettes de sarracin con jambon, oeuf y fromage, ¿no pretendería la monarca que el vulgo se cebara? Bien pensado, con la barrigota a reventar tiene que ser bastante jodido hacer la revolución…

Pajas mentales aparte, hoy nos movemos por Rennes, Fougeres y Coutances. La primera de las tres es la capital de la Bretaña, y merece la pena darse un paseo por ella. En esta ciudad volvemos a encontrar casas de arquitectura medieval. Lo que apenas encontramos (salvo en un par de plazas) es gente. Hubo momentos en los que estábamos casi solitos por la calle (y no recuerdo la hora, pero no creo ni que fueran las tres de la tarde). Claro que con los horarios que se gasta la gabachería, y más siendo domingo...






Fougères es otra de las perlas del viaje. Si bien el pueblo tiene bastante buena pinta, a lo que le dedicamos la mayor parte del tiempo fue a la fortaleza. Es una pasada y la visita, bastante bien organizada, ayuda a meterse en la piel de cualquiera de los que habitaron la zona en el medievo. Te das cuenta de que, si hoy la vida humana vale poco, en aquella época no valía nada.


Eso sí, si alguien que lea esto tiene pensado ir de visita que tenga en cuenta que debe acercarse con el coche todo lo que pueda a la zona fortificada: nosotros no lo hicimos, aparcamos cerca del ayuntamiento, y hasta llegar a la zona antigua tuvimos que caminar bastante a través de un parque muy chulo, eso sí, y con una pendiente muy considerable. Esta vez la pendiente era de bajada, pero a la vuelta… Para mi el paseo resultó agradable, pero no todos estaban por andar y se oyó más de una queja en el grupo…

Finalmente llegamos a Coutances, pueblo pequeño pero con una catedral preciosa. Estamos ya en la Baja Normandía, y se aprecian en algunos lugares las marcas de la guerra a modo de (supuestos) balazos en algunas paredes, bien en el ayuntamiento o en la misma catedral. Por un lado puedes pensar que ya les vale, que deberían haberlo reparado después de tanto tiempo. Por otro no deja de ser parte del reclamo turístico de la zona: ya estamos entrando en los famosos lugares del desembarco.

Día 8




Cometemos el error de ir a ver el Monte Saint Michel un sábado (no nos dimos cuenta a la hora de planificar el viaje). Si ha habido sitios (como Quimper) en los que hemos visto mucha gente, supongo que no sólo por ser Agosto sino que el mercadillo también tendría su parte de culpa, el añadir a la ecuación la variable ‘fin de semana’ termina por complicar la cosa. Así que llegamos a media mañana y vemos el parking atestado de coches y caravanas. Y el monte, no podía ser de otra manera, lleno de gente, tanto que a veces era imposible avanzar por la callejuela de subida. Al final decidimos darnos la vuelta a mitad de camino y dejar la abadía para mejor ocasión (lo que convierte esta historia en una excusa perfecta para volver a Bretaña). Eso sí, Fernando se quedó con las ganas de subir…

Lo que me parece horroroso del sitio este es que es demasiado comercial. Hay tiendas por todas partes, lo que le hace perder parte de la magia.



Al salir de allí pronto ganamos tiempo para ver Saint Malo. Empeñados como estábamos en ir por carreteras costeras, nos metimos por unos caminitos que hicieron las delicias de la conductora del día. Finalmente llegamos a la ciudad corsaria, que tiene una muralla impresionante y dos o tres fuertes (?) en islotes cercanos. Si bien la ciudad no es tan bonita como Quimper (ni como Dinan, a la que iremos después), es agradable dar un paseo intramuros. Su arquitectura no se corresponde con la típica centroeuropea que hemos visto en otros lugares, aquí predominan las casas de piedra (seguramente bastante más modernas).




Dinan… una de las joyas de la corona. Es una pena que no conserve toda su muralla. Tanto la parte medieval, muy extensa y bien cuidada, como las casas de piedra (algunas de ellas del siglo XVIII) son preciosas. Una vez más nos jode la visita que era día de mercadillo (de nuevo charlatanes vendiendo el Nicer Dicer, Levis, pistolas simuladas… a las puertas de una casa medieval. Sólo faltaba que hubiera paja y estiercol por las calles y oír de vez en cuando el grito de ¡agua vaaaaa! para terminar de ambientar la escena…).

(Hoy el Tomtom se ha portado mejor, aunque sigo pensando en comprarme otro…).



Día 7



Comenzamos el día en la playa de Brignogan, que no se diga que no metimos los pies en el agua (los pies y punto, que estaba helada!). Y continuamos por carreteras costeras en dirección a Roscoff, un puerto bastante importante en la región. Está bien para darse un paseo, pero no pasamos allí todo el día, que tenemos que ir todavía ver Fort La Latte y su faro vecino, el de Cap Fréhel.

El fuerte es precioso y está muy bien conservado. Dicen las buenas lenguas que allí se rodó la película ‘Los Vikingos’, de Tony Curtis y Kirk Douglas (haciendo de malo y con un parche en el ojo). Las malas lenguas dicen que la película era de Alfredo Landa, pero no termino de creérmelo... :-)






El faro, como todos: dando esa muestra de serenidad al borde de un acantilado con mayúsculas al que los insensatos de Fernando y Nacho tuvieron las santas narices de asomarse, y que los días de galerna tiene que ser uno de los lugares más inhóspitos de la comarca. Me llamó la atención, igual que en el faro de la Pointe du Raz, la extraña habilidad adquirida por M. José saltando de piedra en piedra sin caerse. Es ponerle una cámara en la mano y olvidarse de sus tobillos traicioneros.

Por fin (más tarde de la cuenta) llegamos al hotel en Dinard. Está mejor que los anteriores (ya os haré una crónica de los hoteles al final), aunque claro, es un tres estrellas. Lo mejor es que el dueño sabe español, lo habla muy bien, y es muy simpático, por lo que se nos hace muy cómoda la estancia allí. Nacho y Fer decían que además de español sabía latín, pero eso es ya otra historia.


(Puto Tomtom. Estoy hasta los webs de que pierda constantemente la cobertura. Creo que el problema está en que la conexión bluetooth del la PDA no va muy allá y a veces le cuesta entenderse con el GPS. Nos ha dado un día… No descarto comprarme un navegador en condiciones para la próxima vez que viajemos).

lunes, 31 de agosto de 2009

Día 6





Quimper es una ciudad encantadora. La parte antigua tiene ya un tamaño considerable y, cómo no, otra catedral. Lo malo… el mercadillo, que ocupaba buena parte del centro histórico. Con tanto tenderete era imposible disfrutar de la ciudad al cien por cien… (y lo peor… aparcar allí en Agosto una Scudo. Anda que no tuvo que dar vueltas el pobre Fernando…).



Dejamos Quimper para ir a comer a la punta de Penmarch, muy cerquita del faro de Eckmühl, una zona de pueblos pesqueros.

Por la tarde fuimos hacia la Pointe du Raz, un lugar donde se puede ver un bonito faro, en el primero de los acantilados que vimos durante el viaje (donde calculando a ojo de buen cubero diría que hacia el sur nos daríamos de bruces con Llanes, mientras que al oeste estaríamos en una altitud similar a Caplin Cove, en la isla de Newfoundland, Canadá).

Para rematar el día terminamos visitando Locronan, un precioso pueblo, como no… con un montón de tenderetes por las calles.

Otras locuras del tercero...
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